No me gusta describirme, ni sé.

Describirme sería como poner unos límites a lo que soy, definir una realidad y por ende excluir otra.

Puedo ser cualquier cosa, casi de cualquier manera, y cuando pienso esto recuerdo un

pequeño verso de un poema aún mayor de Walt Whitman:

“¿Que yo me contradigo?

Pues sí, me contradigo. Y, ¿qué?

(yo soy inmenso, contengo multitudes”.

Como resuenan en mi corazón, sigo utilizando

las palabras del poeta, y como él, pienso y siento:

“Que aquel que camina sin amor una legua siquiera, camina amortajado hacia su propio funeral,

Que tú o yo, sin tener un centavo, podemos adquirir lo mejor de este mundo,

Que el mirar de unos ojos o el guisante en su vaina confunden el saber que los tiempos alcanzan,

Que no hay oficio ni profesión tan bajos que el joven que los siga no pueda ser un héroe,

Que el objeto más frágil puede servir de eje a todo el universo,

Y digo al hombre o mujer que me escucha:

“Que se eleve tu alma tranquila y sosegada ante un millón de mundos.”

 

Quizá lo más significativo que deba aparecer en ésta presentación es mi dedicida vocación de servicio a los demás, descubierta en mi adolescencia gracias a una de mis profesoras.

Durante dieciséis años mi profesión fue la de Trabajadora Social, mientras seguía indagando y estudiando las posibilidades para acercarme de una mejor y más efectiva manera a los demás. Así estudié Sociología, Terapia de Pareja de Pareja y Familia y Mediación en procesos de Separación. Gracias a todos mis profesores, las herramientas con las que me dotaron me han facilitado, y a muchos pacientes, la resolución de conflictos que estaban imposibilitando su felicidad.

Tengo una naturaleza curiosa y siempre sentí que había algo más, fuera del campo científico y de la razón, que se me estaba escapando y así comencé a contactar con otras técnicas, otros enfoques, como Matrix Maestra, Terapia transpersonal e Hipnosis regresiva. Herramientas también muy poderosas y que facilitan la apertura de nuevos caminos para la resolución de los conflictos y problemas que nos suelen envolver.

Cada uno de nosotros sintonizará más o menos con cada una de estas perspectivas, pero teniendo oportunidad de usar tantas.. ¿para qué renunciar? Aprovechemos lo mejor de cada una de ellas.

 

Si quieres enfrentarte a tus miedos, tus sombras, tus conflictos y  tus problemas en compañía, me ofrezco para ser esa acompañante, y juntos de la mano, descubriremos nuevos caminos.